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SIMTEK está llevando a cabo una transición sistemática del embalaje de sus herramientas hacia un modelo basado en el reciclaje

  • Publicado el 01 de Julio de 2026

El fabricante de herramientas SIMTEK tomó hace dos años una decisión fundamental con respecto a su estrategia de embalaje: abandonar el plástico de nueva producción y pasar a utilizar materiales reciclados. Lo que en un principio parece un proyecto clásico de sostenibilidad resulta ser, al analizarlo más detenidamente, una profunda transformación de gran parte del sistema de embalaje. El cambio a materiales reciclados afecta ahora a casi el 70-80 % de la cartera de productos, y constituye un excelente ejemplo de un camino práctico hacia una economía circular en la industria.

SIMTEK está llevando a cabo una transición sistemática del embalaje de sus herramientas hacia un modelo basado en el reciclaje

Esta iniciativa partió de Bernd Ganter, director de Logística y Cadena de Suministro del fabricante de herramientas de precisión con sede en Mössingen (Alemania). Para él, el proyecto fue desde el principio algo más que una simple campaña de imagen. «Nuestro objetivo era prolongar el ciclo de vida de los envases y, de este modo, reducir considerablemente nuestra dependencia del plástico nuevo», explica Ganter.

De hecho, el cambio es perceptible a simple vista: el embalaje azul oscuro que se utilizaba anteriormente, ha sido sustituido por uno de color gris. Esta combinación de colores no es una decisión de diseño, sino una consecuencia directa del material reciclado. Éstos, se basan principalmente en polietileno (PE) y polipropileno (PP) procedentes de residuos domésticos. Dado que allí el material no se clasifica por colores, el resultado es un gris neutro. Para SIMTEK, esto supone un alejamiento deliberado de la identidad cromática específica de la marca, en favor de la sostenibilidad. «El gris es el nuevo azul», afirma Ganter, resumiendo el cambio más visible.

Las opiniones de los clientes fueron abrumadoramente positivas, a pesar de que la transición se llevó a cabo deliberadamente sin una comunicación exhaustiva. «La mayor sensibilización sobre las cuestiones medioambientales en el sector desempeña un papel clave a la hora de garantizar que estos cambios se consideren un avance necesario», explica Ganter, «sobre todo porque no tenemos que renunciar a nada en cuanto a calidad o funcionalidad». El uso de materiales reciclados prolonga la vida útil del embalaje, reduce el consumo de recursos nuevos y supone un paso decisivo hacia un ciclo de materiales cerrado.

La transición se llevó a cabo por etapas. A medida que se agotaban las existencias, se sustituían por embalajes fabricados con materiales reciclados. El porcentaje varía en función del grupo de productos. En el caso de los portaherramientas y las plaquitas intercambiables, se sitúa ahora en torno al 90 %; en el de las plaquitas de corte, actualmente ronda el 50 %. «Esto nos acerca significativamente a nuestro objetivo de una transición completa», afirma con satisfacción el responsable de logística.

Los mayores retos no fueron tanto la apariencia como la implementación técnica. Las herramientas de metal duro son sensibles a los golpes y a la presión, por lo que un embalaje seguro es crucial para evitar daños durante el transporte. La fase de pruebas fue, en consecuencia, muy exhaustiva: en pruebas reales, las herramientas se enviaron en condiciones realistas para identificar posibles puntos débiles en una fase temprana.

Los resultados fueron claros: las herramientas de prueba enviadas no presentaban ningún tipo de daño. Esto se debe en gran medida al diseño preciso del embalaje. Las herramientas están fijadas de tal manera que quedan firmemente en su sitio o solo tienen un mínimo margen de movimiento. Esto evita de forma fiable las colisiones dentro del embalaje. Los daños en los filos de corte o en los recubrimientos son especialmente críticos, y es precisamente aquí donde la solución de material reciclado demostró su eficacia. «Los daños y el desgaste del material solo deben producirse durante el proceso de mecanizado, no durante el transporte», subraya Ganter.

La transición también se ha estabilizado desde el punto de vista económico. Aunque los costes iniciales eran aproximadamente un 20 % más elevados, los precios se han equiparado en gran medida a los de los envases anteriores. Esto elimina una objeción habitual al uso de materiales más sostenibles.

Otra ventaja radica en la reutilización. Mientras que las soluciones anteriores a menudo solo podían reciclarse térmicamente, los nuevos envases reciclados pueden reciclarse hasta siete veces. De este modo, un producto clásico de un solo uso pasa a formar parte de un ciclo de materiales que funciona. Este enfoque se ve respaldado por características adicionales: las etiquetas utilizadas se pueden retirar sin dejar residuos, lo que facilita la clasificación por materiales y mejora la calidad del reciclaje. Además, el embalaje cumple con las normas pertinentes, como la VDI 9001 y la ISO 14001, lo que subraya su viabilidad industrial.

La motivación que impulsa el proyecto no es únicamente de carácter técnico o económico. Bernd Ganter explica: «Como navegante, he sido testigo de primera mano de la creciente contaminación de los océanos con residuos plásticos a lo largo de los años. Estas experiencias han reforzado mi decisión de tomar medidas activas para contrarrestar este problema, utilizando menos plástico nuevo y manteniendo los materiales existentes en circulación el mayor tiempo posible».

Al mismo tiempo, SIMTEK no considera que la solución actual sea el objetivo final. Los materiales reciclados son un paso importante en la dirección correcta, pero no la respuesta definitiva al problema del plástico. Esto se debe a que, a largo plazo, incluso los plásticos reciclados pueden acabar en el medio ambiente y contribuir a la contaminación por microplásticos.

Por lo tanto, el objetivo a largo plazo está claramente definido: la transición hacia materiales totalmente biodegradables que no dejen residuos nocivos. «Estas soluciones aún no se han implantado a escala industrial, pero estamos siguiendo muy de cerca los avances y buscando activamente alternativas», afirma Ganter.

El gris de los materiales reciclados es, por lo tanto, algo más que un nuevo color para los envases de SIMTEK; representa un cambio fundamental en la forma de pensar dentro del sector.

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