Una fábrica inteligente
Durante décadas, la evolución de la industria gráfica estuvo marcada por la llegada de nuevas máquinas de impresión. Cada generación ofrecía más velocidad, mejor calidad, mayor automatización o nuevos soportes, y las inversiones se medían principalmente por las prestaciones de los equipos. Sin embargo, el discurso que domina hoy las redes profesionales, las asociaciones internacionales y los grandes fabricantes ha cambiado de forma significativa. La conversación ya no gira únicamente en torno a las máquinas, sino alrededor de un concepto mucho más amplio: la impresión como parte de una fábrica inteligente, totalmente conectada e integrada en el ecosistema de la fabricación avanzada.
